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Tal vez somos todos diferentes pero seguimos siendo iguales, todos tenemos la sangre de Adan corriendo por nuestras venas. Se que a veces te es difícil ver, te encuentras atrapado en el medio de quién eres y quién deseas ser. Si te sientes solo y perdido y necesitas un amigo, recuerda que cada nuevo inicio es el principio del final de otro. Bienvenido quien quiera que seas, esta es tu vida, lo lograste hasta acá. Bienvenido, tienes que creer que justo aqui y ahora estas donde debes de estar. Cuando todo el mundo encaja y tu sientes desencajar y sientes que estas ahogándote en la sombra de la duda, cada uno es un milagro a su propia manera solo escúchate a ti mismo, no a lo que los demás digan. Cuando pareces estar perdido, solo y decaído recuerda todos somos distintos, solo mira a tu alrededor. Se quien quieres ser, se lo que eres. Todos somos héroes, todos somos estrellas. Cuando quieras rendirte y tu corazón este a punto de romperse recuerda que eres perfecto, DIOS no comete errores.
agosto 08, 2010
Pasaba el tiempo esperando volver a oír tu voz.
No salía de casa por si llegaba tu canto.
Y entre gemidos cristalizó nuestra relación.
Imaginaba como serías
mientras yo te escuchaba temblar.
Sólo sé que yo te amaba,
que tus jadeos me hablaban.
Te convertiste en mi obsesión.
No importaba aquel que hiciera
estremecer tus caderas,
yo sabía que yo era tu amor.
Tu susurro atronador inundó mi casa,
y me olvidé de todo,
yo sólo te escuchaba.
Me diste la vuelta a la cabeza como a un calcetín.
Petrificado, te imaginé. Tu voz febril
recorrió todos los muebles de la cocina,
hizo temblar la ropa tendida,
y sobre mi frente se fue a posar.
Aquel rumor sonaba a viejo abracadabra
y removió las pelusas bajo la cama.
Abrió mis libros, los cajones, mi corazón.
Mientras ella amaba todo se paró.
Y en la calle volaron todas las palomas,
se desvanecieron las sombras,
se detuvo toda la ciudad.
Y de repente sin previo aviso no vino más
a visitarme de cuando en cuando aquella voz.
Perdido y solo ahora que haré yo sin mi solaz
en esta celda sin ave que me cante al albor.
Pasaron los días y mi ventana abierta sigue de par en par.
Llueva, nieve o truene yo te esperaré siempre.
Sé que tus susurros han de regresar.
A veces afino, en el silencio, mis oídos
y creo escucharte sobre el murmullo de la ciudad.
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