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Tal vez somos todos diferentes pero seguimos siendo iguales, todos tenemos la sangre de Adan corriendo por nuestras venas. Se que a veces te es difícil ver, te encuentras atrapado en el medio de quién eres y quién deseas ser. Si te sientes solo y perdido y necesitas un amigo, recuerda que cada nuevo inicio es el principio del final de otro. Bienvenido quien quiera que seas, esta es tu vida, lo lograste hasta acá. Bienvenido, tienes que creer que justo aqui y ahora estas donde debes de estar. Cuando todo el mundo encaja y tu sientes desencajar y sientes que estas ahogándote en la sombra de la duda, cada uno es un milagro a su propia manera solo escúchate a ti mismo, no a lo que los demás digan. Cuando pareces estar perdido, solo y decaído recuerda todos somos distintos, solo mira a tu alrededor. Se quien quieres ser, se lo que eres. Todos somos héroes, todos somos estrellas. Cuando quieras rendirte y tu corazón este a punto de romperse recuerda que eres perfecto, DIOS no comete errores.



octubre 10, 2010

A medida que pasa el tiempo, te das cuenta de cómo van cambiando las cosas. El día de hoy ya no crees lo mismo que pensabas ayer. Lo que sientes hoy es diferente a lo que sentiste tiempo atrás. Las personas que quisiste, o creíste hacerlo ahora pasan a ser parte de tus recuerdos, y todos esos ‘te quiero' te das cuenta que no son cierto. ¿A cuántos se los dijiste y pensaste que era la persona indicada? Sí, fueron muchos quizás, y sí, te equivocaste. Porque el día de hoy te diste cuenta de que esa persona que creíste querer, ya no está, que la persona que pensabas que era la mejor en tu vida ya ni siquiera se te cruza por la cabeza. Y es que las personas cambian, el tiempo avanza, los sentimientos varían y cada día, con cada cosa que te pasa aprendes algo, que influye en tu manera de ver la vida. ¿Cuántas veces sentiste que se te venía el mundo abajo porque la persona que creías amar se marchaba de tu vida? ¿Qué hiciste? Lloraste, pataleaste, sufriste, te amargaste. Pero el tiempo pasó y poco a poco la herida sanó. Conociste a otra persona que te devolvió la alegría, la esperanza, la ilusión y ese sentimiento que tanto querías enterrar, renació. Volviste a sentirte con vida, volviste a creer en el amor. Pero ya no era la misma persona, era otra. Y pudiste decir de nuevo, ‘te quiero'. ¡Cómo es de irónica la vida!

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