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Tal vez somos todos diferentes pero seguimos siendo iguales, todos tenemos la sangre de Adan corriendo por nuestras venas. Se que a veces te es difícil ver, te encuentras atrapado en el medio de quién eres y quién deseas ser. Si te sientes solo y perdido y necesitas un amigo, recuerda que cada nuevo inicio es el principio del final de otro. Bienvenido quien quiera que seas, esta es tu vida, lo lograste hasta acá. Bienvenido, tienes que creer que justo aqui y ahora estas donde debes de estar. Cuando todo el mundo encaja y tu sientes desencajar y sientes que estas ahogándote en la sombra de la duda, cada uno es un milagro a su propia manera solo escúchate a ti mismo, no a lo que los demás digan. Cuando pareces estar perdido, solo y decaído recuerda todos somos distintos, solo mira a tu alrededor. Se quien quieres ser, se lo que eres. Todos somos héroes, todos somos estrellas. Cuando quieras rendirte y tu corazón este a punto de romperse recuerda que eres perfecto, DIOS no comete errores.



noviembre 09, 2010

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: 'La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos'.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo lo quise y a veces el también me quiso. 
En las noches como ésta lo tuve entre mis brazos.
Lo besé tantas veces bajo el cielo infinito. 
El me quiso, a veces yo también lo quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no lo tengo. Sentir que lo he perdido. 
Oir la noche immensa, más inmensa sin el. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarlo.
La noche está estrellada y el no está conmigo
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberlo perdido. 
Como para acercarla mi mirada lo busca.
Mi corazón la busca, y el no está conmigo. 
La misma noche que hace blanquear los mismos arboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 
Ya no lo quiero, es cierto pero cuánto lo quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otra. Será de otra. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 
Ya no lo quiero, es cierto, pero tal vez lo quiero.
Es tan corto al amor, y es tan largo el olvido. 
Porque en noches como ésta lo tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberlo perdido. 
Aunque éste sea el último dolor que el me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo...

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